Carlos Domingo – 1952

Nacido en Belmonte de Tajo (Madrid) es el menor de cuatro hermanos y desde una edad muy temprana ya se interesó por el dibujo y todo lo que implicase destreza manual. A los 13 años se traslada a Aranjuez donde permanece interno en el Colegio Loyola de los Jesuitas. Allí completa su formación profesional en la especialidad de tornero industrial. Durante esta época su destreza en el dibujo le hace obtener muy buenas calificaciones y destacar en esta materia.

Gran parte de su vida laboral se ha desarrollado en el ámbito del dibujo y el diseño ejerciendo como delineante. Su profesión le ha permitido disfrutar de su pasión por el dibujo a lo largo de los años y le ha ayudado a desarrollar sus habilidades en un ámbito profesional. Carlos cuenta con infinidad de dibujos tanto artísticos como de índole arquitectónica, animándose a realizar su primer cuadro en óleo en 1977. Autodidacta, siguió pintando hasta mediados de los años 80 donde dejó aparcada la faceta artística para retomarla años después realizando algunos estudios de pintura en diferentes academias. De esta forma consigue profundizar en el conocimiento del color, las luces y las sombras.

A pesar de que siempre ha sido un apasionado del dibujo y las manualidades, no es hasta el año 2010 cuando realiza su primera escultura «Lectura» que realiza con restos de hierro que encuentra en el garaje de su casa. Sus esculturas, de formas sencillas, rescatan del olvido elementos de labranza antaño imprescindibles para cualquier persona dedicada al campo. A partir del año 2013 ya puede dedicarse por completo a plasmar sus ideas, tanto en lienzo como en hierro. Ahora no solamente concibe el dibujo como una herramienta para la elaboración de planos, sino también como una forma de expresar sentimientos y emociones, las cuales deja plasmadas en cada una de sus obras. Son los personajes sencillos los que más le cautivan, siendo estos su mayor fuente de inspiración.

No se ve a sí mismo como un artista porque lo considera “privilegio de unos pocos elegidos” pero todo el que ha disfrutado de su obra no ha podido dejar de admirar su talento artístico.